Ayer me di cuenta que eso del amor no es para mí, por mas que digan que eso de que siempre hay un roto para un descosido, no lo creo ya, he decidido quedarme solo, vivir solo y no por eso debo vivir triste, al contrario, se puede ser feliz siendo soltero, sin compromisos no por tener miedo o no saberlo hacer, si no solo evitar eso de averiguar si es la persona correcta o no, evitar dolores o penas de que le digan que no, como quien dice ser bateado, no deseo luchar más, prefiero solo vivir por vivir, nada mas por que no puedo evitarlo, para eso quedé vivo? No es ningún desprecio a la vida, ni ando depre, aunque ayer si lo estaba, hoy mis compañeros de oficina vieron en mi cara mis ojos hinchados, y la verdad por deprimirme me enfermé, es un estado de animo que no deseo, mas por enfermarme, y lo he analizado bien, mis relaciones han sido pocas, creí que les enseñaría algo, pero quien aprendió algo fui yo, a no soñar más, no vivir en mis sueños ni si quiera cumplirlos no vale la pena luchar, cerraré la puerta del amor, no me da miedo quedarme solo, ya está decidido, así viviré, soy malo, no soy nada lindo ni especial, lo siento por las personas que lo piensan así, será una maldición no lo sé, alo mejor y es de familia, o a lo mejor dios no quiere que tenga pareja, que a lo mejor solo me va ir mejor que con alguien par ano hacerle daño o terminar siendo como mi padre, creo que estoy delirando de mi enfermedad.
martes, 24 de marzo de 2009
viernes, 13 de marzo de 2009
Visita al Dentista, encuentro con el dolor
Aún no pasa el efecto de la anestesia, y aún así me duele, creo que cuando pase el efecto, me dolerá mucho mas, creí que me gustaba el dolor, extrañaba como se siente un dolor así, físico, hasta las entrañas, todo por jugar al valiente, pero a lo mejor quería sentir algo de dolor por esa ausencia de alguien.
Eran las 5 PM. Hoy miércoles 26 de diciembre, sentado, esperando mi turno para sentir este dolor, después de 15 minutos de espera, entré, me senté y me revisó, la dentista dijo que la del lado izquierdo de arriba estaba picada, así que le dije que empezara con esa, entonces comenzó inyectando anestesia, una tres dosis, después de un par de minutos, procedió empujando con un utensilio que ni vi como era, después con unas pinzas, la jaló y salió sin tanta dificultad y sin tanto dolor.
Como fue algo fácil, le dije que siguiera con la de abajo, hizo el mismo procedimiento, inyectó tres veces la anestesia y esperó otro par de minutos, con aquel desconocido instrumento, empujó y empujó, pero no lograba moverla, utilizó las pinzas y ni así lograba moverla, solo causando un pequeño dolor en la mandíbula, al avisarle ella inyectó mas anestesia, y esperó otros dos minutos, preguntándome si ya no sentía mi labio inferior, pero yo aún lo sentía, esperamos otros dos minutos, y comenzó el mismo ritual, empujando y jalando, no salía la muela, después de un buen rato, decidió tomarme una radiografía, solo así pudo saber por que, y vio que el nervio estaba muy pegado a la muela, por lo consiguiente tuvo que partirla, y fue lo que no me gustó, pues utilizó ese mentado taladro que muchos odian y yo no sabía por que, hasta hace rato, entonces comenzó otra agonía, el taladro aun me hacia sentir dolor en el nervio, y tuvo que volver a anestesiarme, en unos minutos no sentía toda mi boca del lado izquierdo, y continuó taladrando la muela, la partió y sacó un pedazo, pero todavía faltaba otro, pero en ese siguió empujando y jalando, y aunque lograba moverla, no cedía, como si se negara a salir, después de otro rato, salió finalmente en tres partes, mi boca medio dormida empezaba a saborear la sangre, y aunque me enjuagaba y escupía no lograba quitarme ese sabor, me puso una bolita de algodón para detener la hemorragia y aunque la de arriba coaguló, la de abajo sigue sangrándome, después de recomendarme que tomarme para el dolor y que ponerme alrededor de los huecos dejados por las muelas, me citó para el siguiente sábado para ver como sigo, le pagué y me fui a casa para tomar mas dinero y comprar esas pastillas para el dolor, saqué el carbonato y me he estado poniendo cada 20 minutos, y aun sigue el dolor.
No se si dormiré bien, no se si logre comer algo, no se en cuanto tiempo me alivie, pero obviamente este dolor no se lo deseo a nadie, mi boca aun prueba la sangre, la anestesia aun no se va, recordaré esto cada vez que quiera sentir dolor, disfruto el dolor, no me puedo quejar, yo fui quien buscó esto, ahora me amuelo.
Eran las 5 PM. Hoy miércoles 26 de diciembre, sentado, esperando mi turno para sentir este dolor, después de 15 minutos de espera, entré, me senté y me revisó, la dentista dijo que la del lado izquierdo de arriba estaba picada, así que le dije que empezara con esa, entonces comenzó inyectando anestesia, una tres dosis, después de un par de minutos, procedió empujando con un utensilio que ni vi como era, después con unas pinzas, la jaló y salió sin tanta dificultad y sin tanto dolor.
Como fue algo fácil, le dije que siguiera con la de abajo, hizo el mismo procedimiento, inyectó tres veces la anestesia y esperó otro par de minutos, con aquel desconocido instrumento, empujó y empujó, pero no lograba moverla, utilizó las pinzas y ni así lograba moverla, solo causando un pequeño dolor en la mandíbula, al avisarle ella inyectó mas anestesia, y esperó otros dos minutos, preguntándome si ya no sentía mi labio inferior, pero yo aún lo sentía, esperamos otros dos minutos, y comenzó el mismo ritual, empujando y jalando, no salía la muela, después de un buen rato, decidió tomarme una radiografía, solo así pudo saber por que, y vio que el nervio estaba muy pegado a la muela, por lo consiguiente tuvo que partirla, y fue lo que no me gustó, pues utilizó ese mentado taladro que muchos odian y yo no sabía por que, hasta hace rato, entonces comenzó otra agonía, el taladro aun me hacia sentir dolor en el nervio, y tuvo que volver a anestesiarme, en unos minutos no sentía toda mi boca del lado izquierdo, y continuó taladrando la muela, la partió y sacó un pedazo, pero todavía faltaba otro, pero en ese siguió empujando y jalando, y aunque lograba moverla, no cedía, como si se negara a salir, después de otro rato, salió finalmente en tres partes, mi boca medio dormida empezaba a saborear la sangre, y aunque me enjuagaba y escupía no lograba quitarme ese sabor, me puso una bolita de algodón para detener la hemorragia y aunque la de arriba coaguló, la de abajo sigue sangrándome, después de recomendarme que tomarme para el dolor y que ponerme alrededor de los huecos dejados por las muelas, me citó para el siguiente sábado para ver como sigo, le pagué y me fui a casa para tomar mas dinero y comprar esas pastillas para el dolor, saqué el carbonato y me he estado poniendo cada 20 minutos, y aun sigue el dolor.
No se si dormiré bien, no se si logre comer algo, no se en cuanto tiempo me alivie, pero obviamente este dolor no se lo deseo a nadie, mi boca aun prueba la sangre, la anestesia aun no se va, recordaré esto cada vez que quiera sentir dolor, disfruto el dolor, no me puedo quejar, yo fui quien buscó esto, ahora me amuelo.
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